La tarima flotante Finfloor Wood combina las facilidades de la instalación flotante, con la naturalidad y calidad de la madera maciza.

Cuenta con una capa noble de 3 mm, en maderas tradicionales (haya, arce, cerezo, nogal, roble, elondo) o exóticas (jatoba, wengué).

Las ventajas de un suelo Finfloor Wood son las siguientes:

Fácil Instalación: sin cola, con sistema CLIC a los cuatro lados.
Sellado de cantos: la parafina que cubre la parte inferior de las uniones reduce los ruidos ocasionados por fricción.
Mayor estabilidad dimensional: gracias a las resinas fenólicas usadas en el sorporte contrachapado se consigue una mayor estabilidad frente a la humedad, más solidez al conjunto y una unión más precisa entre las tablillas.
Mejor barnizado: la última mano de acabado lleva un producto especialmente desarrollado por BONA, líder de barnices, mejorando la resitencia superficial en comparación con los barnices tradicionales.